La gallina no tiene dientes. Se traga el maíz entero, sin masticar. Y aparte se traga piedritas del suelo, a propósito. Te voy a explicar cómo tritura su comida sin un solo diente.
El grano baja por el cuello y cae en una bolsa que tiene a la entrada del pecho: el buche. Ahí se guarda y se va ablandando, pero nadie lo muele todavía.
Soy la veterinaria Karla Gastélum y mi misión es que cada vez más personas aprendan a cuidar mejor a sus animales.
Del buche, el grano pasa al primer estómago, donde le caen ácido y jugos digestivos. Se moja, se pone blando, pero sigue entero, sin romperse.
Y entonces llega a la molleja: una bolsa de puro músculo, gruesa y fuerte, con una capa dura por dentro. Ahí la están esperando las piedritas que la gallina se tragó antes.
Los músculos se aprietan por turnos, y las piedritas ruedan, machacando el grano contra esa pared dura, una y otra vez. Eso le hace de dientes a la gallina.
El maíz sale molido, casi hecho harina, hacia el intestino. Las piedritas no salen: se quedan trabajando, y de tanto moler se van desgastando, hasta quedar lisas y chiquitas. Por eso la gallina vuelve al suelo a buscar más.
Así que cada gallina que veas picoteando piedritas anda escogiendo sus propias herramientas. No tiene dientes, pero se los fabrica sola.
¿Todas las gallinas necesitan que les pongas piedritas?
Depende de lo que comen. Una gallina que recibe únicamente alimento comercial completo, ya molido y preparado para aves, normalmente no necesita gravilla adicional. Si también come granos enteros o busca alimento en el patio, sí puede necesitar esas partículas que ayudan a la molleja a triturar. Tener acceso a tierra no garantiza que encuentre las adecuadas.
En la tienda de alimento para aves puedes preguntar por gravilla digestiva, también llamada grit. Revisa que el producto corresponda a la edad del ave y sigue sus indicaciones. No sirve cualquier puñado de material de construcción: puede traer residuos o fragmentos cortantes. Tampoco hay que abrirle el pico y obligarla a tragarlos.
Gravilla y calcio: cada uno tiene su trabajo
La concha de ostra y la piedra caliza se usan como fuentes de calcio para las ponedoras. No sustituyen la gravilla que ayuda a moler. Si una gallina pone huevos con cáscara frágil, echarle más piedras no resuelve por sí solo el problema: hay que revisar su alimentación y su salud.
El maíz tampoco es una dieta completa. Que la gallina pueda triturarlo no significa que reciba con él todos los nutrientes que necesita. Usa alimento formulado para su etapa: un pollito que crece tiene necesidades distintas a una gallina que ya está poniendo huevos. Mantén agua limpia disponible y evita que las sobras desplacen su alimento principal.
Lo que sí conviene recoger del gallinero
- Clavos, grapas y pedazos de alambre que quedan después de reparar una cerca o un techo.
- Vidrios y objetos puntiagudos: si los traga, pueden lesionar la molleja cuando sus músculos se contraen.
- Restos de obra o basura mezclados con las piedras del patio. Revisa el terreno antes de volver a soltar a las aves.
Una precisión sobre las piedritas: no permanecen ahí para siempre. Se desgastan y, cuando quedan suficientemente pequeñas, pueden seguir su camino por el aparato digestivo. Por eso ver a una gallina volver a buscarlas puede ser parte de su conducta normal.
