Si has visto gotitas de sangre o notas que tu perrita está más inquieta de lo normal… no te asustes.
Aunque muchos creemos que es su “periodo”, en realidad está pasando por su etapa de celo… y su cuerpo está cambiando.
Puede sentirse más sensible, confundida o incómoda.
Tal vez te busque más… o al contrario, quiera estar sola.
Puede lamerse constantemente, perder un poco el apetito o intentar escaparse.
No es que esté enferma… es que te necesita más que nunca.
Por eso, aquí te dejamos algunas recomendaciones para cuidarla mejor en estos días:
CUIDA SU HIGIENE
Limpia suavemente la zona y, si puedes, usa pañales especiales para evitar manchas y mantenerla cómoda.
EVITA QUE SALGA SOLA
Durante el celo atraerá a muchos perros. Lo mejor es mantenerla en un lugar seguro y bajo supervisión.
DALE MÁS CARIÑO Y PACIENCIA
Puede estar más sensible o irritable. Háblale bonito, acompáñala y respeta sus espacios.
MANTÉN SU ESPACIO LIMPIO Y TRANQUILO
Un lugar cómodo, sin estrés, hará que pase esta etapa mucho mejor.
- CONSULTA A UN VETERINARIO SI NOTAS ALGO EXTRAÑO
Si ves mal olor, dolor intenso o comportamiento fuera de lo normal, es importante revisarla.
Tu perrita no entiende lo que está pasando…
pero sí siente cómo la tratas.
Y en estos días… tu paciencia, tu cuidado y tu cariño lo son todo.
Cuánto dura y cada cuándo le toca
El celo completo dura alrededor de 2 a 3 semanas y se repite cada 6 a 8 meses, aunque en razas grandes puede ser una vez al año. El sangrado marca el inicio (proestro, unos 9 días); después viene el estro, la fase en la que acepta al macho y en la que el sangrado se aclara o casi desaparece: justo cuando muchos dueños creen que ya pasó todo, es cuando más riesgo de embarazo hay. Su primer celo suele llegar entre los 6 y los 12 meses, antes en razas pequeñas.
Cómo evitar un embarazo no deseado
- Nada de patio abierto ni azotea. Las perras en celo escapan y los machos entran por lugares increíbles: el olor viaja kilómetros.
- Paseos con correa corta, en horarios tranquilos y lejos del parque de perros. Nada de correa extensible ni de soltarla «tantito».
- Vigilancia total en casa si hay un macho, aunque sea su hermano: la separación tiene que ser física y completa durante las 3 semanas.
- Los pañales no impiden la monta. Sirven para la limpieza, no como anticonceptivo.
- Si hubo monta, ve al veterinario pronto: hay opciones seguras, pero el tiempo importa.
Lo que NO debes hacer
- Inyecciones o pastillas para cortar el celo: aumentan el riesgo de piometra y de tumores de mama. No son un método de rutina.
- Cruzarla «para que se calme»: no la calma, y una camada significa entre 4 y 10 vidas más que colocar en un país donde ya sobran.
- Bañarla con agua fría o regañarla por lamerse o gemir: está actuando por hormonas, no por desobediencia.
- Cruzarla en su primer celo: todavía es una adolescente y el embarazo temprano es riesgoso para ella y sus cachorros.
Señales de que ya no es un celo normal
Acude al veterinario si el sangrado dura más de 3 semanas, si es muy abundante, si el flujo tiene mal olor o pus, si decae, deja de comer, vomita o toma agua en exceso. Ojo con esto último: de 2 a 8 semanas después del celo es cuando aparece la piometra, esa infección del útero que se vuelve mortal en pocos días.
La solución de fondo
La esterilización evita los celos, los embarazos no deseados, la piometra y reduce mucho el riesgo de tumores mamarios, sobre todo si se hace antes de los primeros celos. Es una cirugía de rutina, y si el costo es un problema, casi todos los municipios y varias asociaciones tienen campañas gratuitas o de bajo costo a lo largo del año.
