Le das de comer a tu perro todos los días… pero ¿le estás dando lo que de verdad necesita? Estos 5 alimentos pueden cambiarle la vida (y casi nadie se los da). Apunta antes de que se te olvide
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- Zanahoria cruda. Limpia sus dientes de forma natural y le da vitamina A para una vista sana.
- Manzana (sin semillas). Refresca su aliento y le aporta fibra y vitamina C para sus defensas.
- Calabaza. La mejor amiga de su digestión: ayuda muchísimo cuando anda mal del estómago.
- Salmón. Omega 3 puro: pelo brillante, piel sana y articulaciones fuertes.
- Arándanos. Pequeños pero poderosos: llenos de antioxidantes que cuidan su corazón y su memoria.
La regla del 10 por ciento
Estos alimentos son un complemento, no la comida principal. Todo lo que no sea su alimento balanceado —premios, frutas, verduras— no debería pasar del 10% de sus calorías del día. Si se pasa, aunque sea con comida sana, se descompensa su dieta y sube de peso. Y el sobrepeso, en perros, es la puerta de entrada a la artrosis, la diabetes y los problemas de corazón.
Cómo dárselos sin que le caigan mal
- Uno a la vez y en poca cantidad. Si le das cinco cosas nuevas el mismo día y le da diarrea, nunca sabrás cuál fue.
- Siempre sin semillas, huesos ni cáscara dura. Las semillas de manzana contienen compuestos cianogénicos y son un riesgo de atragantamiento.
- La calabaza, cocida y sin azúcar ni especias (nada de relleno de pay).
- El salmón, siempre bien cocido y sin espinas. Crudo puede transmitirle parásitos.
- Trocitos del tamaño de su boca, sobre todo en perros chicos: la zanahoria cruda entera es dura y puede atorarse.
Lo que NUNCA debe comer (esto sí es urgente)
- Uva y pasas: pueden provocar falla renal aguda, incluso en cantidades pequeñas.
- Chocolate, café y té: tóxicos para su corazón y su sistema nervioso.
- Cebolla, ajo y poro: destruyen sus glóbulos rojos poco a poco.
- Xilitol (endulzante de chicles, dulces y algunas cremas de cacahuate): es de lo más peligroso que existe para un perro.
- Aguacate, macadamia, alcohol y masa cruda de pan.
- Huesos cocidos de pollo o cerdo: se astillan y pueden perforarle el intestino.
Cuándo consultar antes de cambiarle nada
Si tu perro tiene diabetes, pancreatitis, cálculos urinarios, enfermedad renal o alergias alimentarias, ni las frutas más inofensivas son automáticas: su dieta la ajusta el veterinario. Lo mismo para cachorros de menos de 3 meses y perras gestantes.
Señal de alerta después de un alimento nuevo
Vómito repetido, diarrea con sangre, hinchazón del abdomen, temblores, debilidad o babeo excesivo no se esperan «a ver si se le pasa»: son motivo de consulta veterinaria el mismo día. Si sospechas que comió algo tóxico, lleva el empaque contigo.
Ideas rápidas para dárselos
- Cubitos de hielo con calabaza o con caldo sin sal: premio fresco para los días de calor.
- Zanahoria fría para cachorros que están cambiando dientes: les calma la encía.
- Manzana en trocitos escondida en un juguete dispensador: lo entretiene y lo hace pensar.
- Arándanos como premio de entrenamiento, en lugar de galletas industriales llenas de azúcar.
