No necesitas comprar premios de tienda para consentir a tu perro. En tu cocina ya hay verduras que sí puede comer, que cuestan poco y que le gustan. Pero también hay verduras que le pueden hacer daño, y algunas se las damos sin saberlo. Te digo 3 que sí y 3 que nunca. Comparte esta información con todas las personas que tengan perros en casa.
Soy la veterinaria Karla Gastélum y mi misión es que cada vez más personas aprendan a cuidar mejor a sus animales.
LAS 3 QUE SÍ
Zanahoria. Cruda o cocida, en trozos del tamaño de su boca.
Calabaza cocida, sin nada. Su fibra ayuda con estreñimiento y diarreas leves. Diarrea fuerte, con sangre o en cachorro es consulta, no calabaza.
Ejotes o calabacita cocidos. Casi sin calorías, perfectos si está pasado de peso.
Las tres van solas: sin sal, sin cebolla, sin ajo, sin consomé. Poquito al principio, y nunca más del 10% de lo que come al día.
LAS 3 QUE NUNCA
Cebolla y ajo. Cruda, cocida, en polvo o en el caldo: dañan sus glóbulos rojos. Igual el cebollín y el poro. Los síntomas pueden tardar días: débil, vómito, encías pálidas, orina oscura. Si ves eso, veterinario ahora.
Papa cruda o verde: tiene una sustancia tóxica, la solanina. Cocida y pelada sí.
Mazorca de maíz, el elote entero. Los granos no hacen daño, pero el centro duro se atora en el intestino y termina en cirugía. Si se lo tragó, veterinario ese mismo día.
Esto es para perros. El gato no necesita verduras, y cebolla y ajo le hacen todavía más daño.
Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Ante una urgencia, acude de inmediato a un veterinario.
Ese 10% se cuenta en calorías
El límite de los premios se refiere al 10% de las calorías diarias, no al peso de la comida ni a una décima parte del plato. Ahí entran las verduras, las galletas, los premios de entrenamiento y cualquier otro extra. La mayor parte de lo que come debe seguir siendo un alimento completo y adecuado para su edad.
Si varias personas lo consienten, separen los premios del día en un recipiente. Así todos toman de la misma ración y no termina recibiendo una porción extra de cada integrante de la familia. Las verduras también cuentan, aunque aporten menos calorías que otros premios.
Cómo ofrecerle una verdura nueva
- Lávala y prepara una porción aparte, antes de añadir condimentos a la comida familiar. Una verdura permitida deja de ser una buena opción si viene en un guiso con cebolla o ajo.
- Empieza con poca cantidad de una sola verdura. Si cambias varias cosas al mismo tiempo y le cae mal alguna, será más difícil identificar cuál fue.
- Corta piezas pequeñas que pueda manejar sin tragarse un trozo grande. Supervísalo mientras come; si suele engullir, consulta qué textura y tamaño convienen para él.
- Observa cómo la tolera. Si aparecen vómitos o diarrea, deja de ofrecer el alimento nuevo y consulta según la intensidad de los síntomas. No insistas porque a otro perro sí le cae bien.
Si lleva una dieta veterinaria por enfermedad o una prueba de alimentación por sospecha de alergia, consulta antes de añadir premios. Y si sospechas que comió algo tóxico, llama al veterinario en cuanto lo descubras: no hace falta esperar a que aparezcan encías pálidas u otros síntomas. Ten a mano el ingrediente, la cantidad aproximada y la hora.
