EDICIÓN DIARIA
Fuerza Especial de Protección Animal
Acerca de

Nuestra médica:
Karla Gastélum

Karla Gastélum es médica veterinaria, fundadora de FEPA y la persona que revisa todo lo que se publica aquí sobre salud animal. Pero antes de cualquier título, es alguien a quien los perros con miedo se le acercan.

Desde niña

Desde pequeña tuvo algo con los animales que no se aprende en la escuela: la facilidad para acercarse a ellos incluso cuando desconfían de las personas. Un perro asustado, arrinconado, que gruñe a todos, con ella baja la guardia. Ella dice que solo hay que darles tiempo. Quienes la han visto trabajar dicen que es más que eso.

Guapo y Apolo

Dos perros marcaron su vida.

Guapo, su schnauzer, murió durante un intento de robo en su casa. Años después perdió a Apolo de forma repentina, tras un golpe de calor y una posible ehrlichiosis, una enfermedad que transmiten las garrapatas.

Después de perderlos, sus ganas de ayudar a otros perros crecieron todavía más. Hoy, cada vez que sale a la calle y encuentra un animal que necesita ayuda, siente que está haciendo algo por todos aquellos que alguna vez quiso salvar.

Del judo a la veterinaria

Karla siempre fue una persona en movimiento. Practicó judo durante más de 12 años y tuvo una trayectoria deportiva importante. En algún punto entendió que esa energía tenía que ir a algo que, además de apasionarla, sirviera para alguien más.

Estudió Medicina Veterinaria y Zootecnia en el Centro Universitario de Baja California, con formación adicional en estética canina.

A sus 22 años ha tenido que enfrentarse a casos difíciles y a situaciones que la han hecho crecer rápidamente como veterinaria.

Los perritos que nadie ve

Karla no espera a que los animales lleguen a una clínica. Sale a buscarlos.

Recorre las calles en una camioneta con croquetas, medicamentos y material de curación. Encuentra perros en baldíos, banquetas, debajo de puentes. Y ahí mismo los revisa, los limpia, los desparasita, los vacuna y les da de comer.

Parvovirus, atropellamientos, sarna avanzada, desnutrición, envenenamientos: los casos que casi nadie quiere, porque llegan sin dueño que responda por ellos y sin nadie que pague la cuenta.

Ella lo dice así: “Me gusta salir a buscar a los perritos que nadie ve.”

Para Karla, un perro de la calle no es peligroso por vivir en la calle. Es un animal que ha pasado por cosas difíciles y que, con paciencia, respeto y cariño, vuelve a confiar. Muchas veces solo necesita que alguien se detenga.

Ayudar al animal es ayudar a la persona

Su trabajo no se limita a los perros sin dueño. También atiende a familias que quieren a sus animales y los cuidan como pueden, pero no tienen con qué pagar una consulta.

Para ella no hay dueños malos por no tener dinero. Hay gente que necesita una oportunidad para darle una mejor vida a su animal. Y detrás de cada perro que se salva hay una persona que pudo dormir tranquila esa noche.

Qué hace en este sitio

Todo el contenido de salud animal que se publica aquí pasa por su revisión antes de salir. Ella confirma que la información sea correcta, corrige lo que haga falta y detiene lo que no debería publicarse. Cuando una nota lleva su nombre al pie, significa que ella la revisó.

Lo hace porque la desinformación sobre salud animal puede tener consecuencias graves: remedios caseros que pueden intoxicar, tratamientos que retrasan una consulta necesaria y consejos que terminan empeorando una situación.

En internet hay demasiada información sobre animales y no toda está respaldada por evidencia. Por eso, cada contenido que lleva su nombre busca ser claro, útil y responsable.

El sueño: una clínica gratuita

Hoy FEPA existe como una patrulla de rescate: una camioneta que sale todos los días. Pero el plan es más grande.

Karla quiere abrir una clínica veterinaria donde ningún animal se quede sin atención porque su familia no puede pagarla. Los perros rescatados se atenderían sin costo. Las mascotas con dueño, con consultas de 50 a 80 pesos, para que nadie deje de llevar a su animal por no tener con qué.

La clínica está en camino. Mientras llega, la camioneta sigue saliendo.

Quiénes la acompañan

NUCAN fue la primera marca que apostó por ella y por el sueño de la clínica: dona las croquetas que Karla reparte en cada recorrido y se unió al proyecto. Lumi Café cubre los gastos de la camioneta, la gasolina, el equipo y el material de curación.

FEPA no recibe donativos en efectivo. Nunca lo ha hecho. Lo que sí se recibe es alimento, medicamento y material de curación.

Dónde encontrarla

Comparte su trabajo diario en redes sociales, donde documenta rescates, recuperaciones y el trabajo que normalmente nadie ve.

Aviso importante: este sitio publica información educativa de salud animal y no sustituye la consulta con un médico veterinario. Ante una urgencia, acude de inmediato a uno.