Hay perros que, en sus últimos días, buscan estar más cerca de las personas que aman. Y hay una explicación para eso.
Cuando un perro está muy enfermo o se acerca al final de su vida, su comportamiento puede cambiar. Algunos comienzan a seguir a sus dueños por toda la casa, buscan acostarse a su lado o quieren recibir más caricias de lo habitual.
Si conoces a alguien con un perrito viejito, mándale esto con mucho cariño.
No significa que sepan exactamente cuándo van a morir. Pero cuando se sienten débiles, asustados o incómodos, pueden buscar la seguridad de la persona en quien más confían.
Y hay algo que muchas familias recuerdan con especial cariño: esos últimos momentos en los que su perro quiso estar cerca de ellas.
Pero no todos reaccionan igual.
Algunos perros hacen lo contrario. Se alejan, buscan lugares tranquilos, duermen más o dejan de participar en actividades que antes disfrutaban.
Esto no significa que hayan dejado de querer a su familia. El dolor, el cansancio y las enfermedades pueden hacer que necesiten descansar sin tantas interrupciones.
¿CÓMO SABER SI TU PERRO ESTÁ SUFRIENDO?
Si deja de comer, tiene dificultades para levantarse, respira con esfuerzo o cambia repentinamente su comportamiento, necesita una valoración veterinaria.
Estas señales no significan necesariamente que esté muriendo. Algunas pueden deberse a enfermedades que tienen tratamiento.
Y si tu perro está atravesando sus últimos días, hay algo muy importante que puedes hacer por él: ofrecerle tranquilidad, un lugar cómodo, atención veterinaria para controlar el dolor y compañía, siempre que él la busque.
Porque después de tantos años en los que estuvo a tu lado, también merece sentirse acompañado cuando más lo necesita.
¿Cómo se llama ese perrito que siempre tendrá un lugar en tu corazón?
