Sí, tu perro o tu gato te pueden contagiar algo. Pero casi nunca es lo que la gente cree.
Mándale esta información por WhatsApp a quien tenga perros o gatos en casa.
Hubo una familia que se enfermó 7 veces de la garganta entre octubre y abril, y la bacteria estaba en su gato, que se veía sano. Soy veterinaria, y ese caso es rarísimo: lo más probable es que una persona contagió primero al gato. Lo que sí es común son otras cosas, y casi todas se evitan fácil.
¿ES PELIGROSO DORMIR CON TU PERRO O TU GATO?
Con una mascota sana, desparasitada y sin pulgas, el riesgo es bajo. Pero no es cero, y hay personas para las que no conviene: bebés y niños chicos, personas con las defensas bajas, por ejemplo en quimioterapia, y quien tenga heridas abiertas. Para ellos, mejor que la mascota duerma en su propia cama.
Las pulgas son el problema que casi nadie ve. Si tu mascota trae pulgas, en la cama se pasan contigo, y con ellas algunas enfermedades.
Y si hay un bebé en casa, el perro no duerme en su cuarto, sobre todo si es un perro que cuida mucho su lugar o sus cosas. No por las enfermedades: por el riesgo de una mordida.
¿Y SI TE LAME LA CARA?
La boca de perros y gatos trae bacterias que para ellos son normales, pero que en una persona, muy rara vez, causan infecciones serias. El riesgo crece en bebés, en personas con las defensas bajas y cuando te lamen una herida.
Si te lamió una herida, lávala de inmediato con agua y jabón. Y a un bebé, mejor que no le laman la cara.
LO QUE TÚ LE PUEDES PASAR A TU MASCOTA
El caso de esa familia deja una lección: a veces somos nosotros los que los enfermamos. Lo que tenía el gato era la misma bacteria que causa la infección de garganta en las personas, y él no tenía ningún síntoma.
Por eso, si alguien en casa anda enfermo, ahórrense los besos con la mascota esos días.
¿Y LOS PERROS PASAN LA INFECCIÓN DE GARGANTA?
No hay evidencia confiable de que los perros carguen esa bacteria. Si en tu casa la infección de garganta regresa una y otra vez, lo primero es volver con el médico. La causa casi siempre es otra persona: alguien de la escuela, del trabajo o de la misma casa que la trae sin síntomas. Solo si el médico sospecha de la mascota, que la revise un veterinario.
TOXOPLASMOSIS
La toxoplasmosis no tiene nada que ver con lo de ese gato: es un parásito, no una bacteria. El gato lo puede soltar en sus heces, y es peligroso sobre todo en el embarazo y en personas con las defensas bajas.
Lo que casi nadie sabe: el parásito tarda de 1 a 5 días en volverse contagioso después de salir en las heces. Por eso la arena se limpia todos los días. Si la limpias diario, la quitas antes de que sea peligrosa.
Si estás embarazada, que la limpie otra persona. Si no hay quien, usa guantes y lávate bien las manos.
Un gato que vive adentro y come croquetas o comida de lata tiene menos riesgo que uno que sale a cazar. Y nunca le des carne cruda.
El gato tampoco es la única forma. La toxoplasmosis también se pega por comer carne cruda o mal cocida, frutas y verduras sin lavar, o por la tierra del jardín.
TIÑA
La tiña no es un gusano: es un hongo de la piel. En tu mascota se ve como zonas sin pelo, con la piel roja, con costras o escamas. En las personas sale una roncha en forma de anillo que da comezón, de 4 a 14 días después del contacto.
Se pasa al tocar a la mascota, y también por las cobijas o toallas donde se echó. Si ves esas zonas sin pelo, llévala al veterinario y lava su cama y sus cobijas con agua caliente y jabón. Y si alguien de la casa tiene tiña, que revisen a todas las mascotas, aunque se vean sanas.
LOMBRICES
Las lombrices de perros y gatos ponen huevos que salen en las heces y se quedan en la tierra. Los más expuestos son los niños chicos que juegan en la tierra y se meten las manos a la boca.
Muchas veces no da síntomas, pero a veces el parásito llega al hígado o al ojo, y en el ojo puede dañar la vista.
Se evita así: que el veterinario los desparasite, sobre todo a los cachorros y a los que salen a la calle. Recoge las heces rápido. Y que los niños se laven las manos después de jugar y antes de comer.
ARAÑAZO DE GATO
Un arañazo de gato puede pasarte una bacteria que le llega al gato por las pulgas. Los gatitos son los que más la traen: en algunos estudios se encontró hasta en 1 de cada 3 gatos sanos, sobre todo cachorros.
La señal típica es un granito donde te arañó y, de 1 a 3 semanas después, ganglios inflamados y adoloridos, a veces con algo de fiebre. Es más común en niños.
Para evitarla, lava cualquier arañazo con agua y jabón y no dejes que te lama heridas. Quítale las pulgas con lo que te indique tu veterinario, y nunca le pongas a un gato un producto para pulgas de perro: algunos tienen un químico que para los gatos es tóxico. Y si tienes las defensas bajas, mejor no adoptes un gato de menos de 1 año.
RABIA
La rabia se pasa por mordida y, una vez que da síntomas, no tiene cura. Por eso la vacuna de tu perro y de tu gato no es opcional.
Si te muerde un animal que no conoces o que no está vacunado, lava la herida con agua y jabón durante 15 minutos y ve al médico lo más pronto posible.
¿ENTONCES HAY QUE TENERLES MIEDO?
No. Al gato de esa familia lo trataron, fue fácil y nadie volvió a enfermar.
Si en tu casa una infección se repite, la respuesta es ir al médico y, si hace falta, al veterinario. Nunca abandonarlo. Y nunca le des a tu mascota medicinas de persona: algunas que para ti son normales, para ellos son veneno.
Vacunas y desparasitación al día, sin pulgas, arena limpia y manos lavadas después de tocarlos. Con eso, puedes seguir abrazándolos tranquilo.
SI TIENES PERRO O GATO, NO TE PIERDAS EL SIGUIENTE. SÍGUEME.
