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Si tu perro tiene estos pelos debajo de las patas, debes recortarlos

22 de agosto de 2026 3 min de lectura Elaborado por: Dra. Vet. Karla Gastélum
Si tu perro tiene estos pelos debajo de las patas, debes recortarlos

Si tu perro tiene estos pelos debajo de las patas, debes recortarlos. Cuando el pelo que crece entre sus almohadillas se vuelve demasiado largo, puede acumular suciedad, humedad y pequeños residuos, además de disminuir el contacto de las almohadillas con el suelo y hacer que algunos perros tengan menos tracción en superficies resbalosas. Comparte esta información con todas las personas que tengan perritos en casa.

Pero cuidado: el objetivo NO es meter las tijeras profundamente entre sus dedos ni raparle toda esa zona. Lo recomendable es mantener el exceso de pelo aproximadamente al nivel de las almohadillas o ligeramente más corto.

¿CÓMO HACERLO?

Revisa primero la parte inferior de cada pata. Si el pelo sobresale y cubre las almohadillas, probablemente necesita un recorte.

Esta es una zona delicada y un movimiento inesperado del perro puede terminar en una cortada. Por eso, si nunca lo has hecho, lo más seguro es pedirle a un veterinario o peluquero canino que te enseñe la técnica adecuada o que lo haga por ti.

También aprovecha para separar suavemente sus dedos y buscar enrojecimiento, heridas, espigas, piedritas u otros objetos atrapados.

Y atención si tu perro comienza a lamerse o morderse las patas constantemente. El exceso de pelo puede esconder un problema, pero el lamido frecuente también puede ser señal de alergias, inflamación, infección, dolor u otras enfermedades que necesitan valoración veterinaria.

Sus patas soportan todo su peso y están en contacto con el suelo todos los días. Revisarlas regularmente puede ayudarte a encontrar un problema antes de que empeore.

Esta información es educativa y no sustituye la valoración ni las recomendaciones de un médico veterinario.

La prueba de los 7 segundos

Antes de salir, pon el dorso de tu mano sobre el asfalto durante 7 segundos. Si no aguantas, tu perro tampoco: sus almohadillas se queman con el pavimento a partir de unos 52 °C, y en muchas ciudades de México eso ocurre desde media mañana. Las quemaduras se ven como almohadillas rojas, con ampollas o pedazos desprendidos, y duelen muchísimo. En verano, pasea temprano o de noche, busca sombra y pasto, y considera botines si trabaja o camina mucho en superficies calientes.

Espigas: el enemigo invisible del pasto seco

Esas semillas con forma de flecha que se pegan en la ropa se clavan entre los dedos y solo avanzan hacia adentro. Empiezan como una bolita entre los dedos que el perro lame sin parar y pueden terminar en una fístula que requiere cirugía. También entran en orejas —el perro sacude la cabeza de golpe—, nariz (estornudos violentos) y ojos. Después de caminar por terrenos secos, revisa entre los dedos, orejas y axilas: es un minuto que evita una cirugía.

El cuidado completo de la pata

  1. Uñas: si suenan al caminar en piso duro, están largas. Córtalas poco y seguido; si tu perro tiene uña oscura y no ves el vaso sanguíneo, corta puntas pequeñas o pide que te enseñen en la clínica.
  2. Espolón: ese dedito alto de las patas delanteras no toca el suelo y no se desgasta. Si se olvida, crece en círculo y se clava en la piel.
  3. Almohadillas resecas o agrietadas: existen bálsamos veterinarios; nada de cremas humanas, que además se lamen.
  4. Después del paseo: enjuaga y seca bien entre los dedos, sobre todo en época de lluvias o si caminó por sal o desinfectantes.
  5. Pelo al ras de la almohadilla, nunca rapado entre los dedos: ese pelo también protege del calor y del frío.

Lo que las patas te dicen del resto del cuerpo

  • Se lame una sola pata: algo local —espiga, uña rota, corte, dolor articular.
  • Se lame las cuatro: suele ser alergia.
  • Cojea al levantarse y mejora al caminar: pensar en artrosis, sobre todo en perros mayores.
  • Almohadillas muy engrosadas y duras: puede ser una enfermedad de piel o una secuela de moquillo; requiere valoración.
  • Sangrado entre las uñas: uña rota, muy dolorosa y con frecuencia infectada. Es visita a la clínica, no cura casera.