Un cachorro recién nacido no puede calentarse solo. Por eso lo que más urge no es la comida, es el calor. Soy veterinaria, y así lo tienes que hacer.
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PRIMERO, CALOR
Tócale la boca y las patitas. Si las sientes frías, está en peligro. Mientras consigues algo mejor, ponlo contra tu pecho, dentro de tu ropa: tu cuerpo es la mejor fuente de calor que tienes a la mano.
Después, ponlo en una caja limpia y seca, con toallas o cobijas. Llena una botella con agua tibia, envuélvela en una toalla y ponla a un lado de la caja, no debajo de él. Así, si tiene calor, se puede alejar solo.
Nunca lo calientes de golpe con la secadora, el horno o una bolsa caliente directo en la piel. Su piel se quema muy fácil.
¿POR QUÉ NO LECHE?
Un cachorro frío no puede digerir, y tampoco traga bien. La leche se le puede ir a los pulmones y ahogarlo. Primero se calienta; solo cuando ya está tibio y busca mamar, se le da de comer.
Y nunca leche de vaca. No la digiere y le da diarrea, que en un cachorro tan chiquito lo deshidrata en horas. Lo que necesita es leche de fórmula para cachorros, que venden en veterinarias y tiendas de mascotas.
CÓMO DARLE DE COMER
Boca abajo, como si estuviera mamando de su mamá, nunca boca arriba como a un bebé. No lo obligues: si no succiona, no le metas la leche a la fuerza. En su primera semana come cada 2 a 4 horas, también en la noche.
LO QUE CASI NADIE SABE
No puede hacer pipí ni popó solo. Después de cada comida, frótale suavemente sus partes y la colita con un algodón mojado en agua tibia, como lo haría su mamá con la lengua.
¿Y SU MAMÁ?
Si está en un lugar seguro y no se ve frío, obsérvalo de lejos un rato. A veces la mamá solo fue por comida.
Todo esto sirve igual para un gatito recién nacido.
Llévalo al veterinario lo antes posible, aunque se vea bien. Y si no succiona, llora sin parar o respira con dificultad, es urgente.
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Errores que lo ponen en riesgo
- Bañarlo. Mojarlo le quita calor muy rápido. Si está sucio, límpialo solo donde haga falta con un trapo húmedo y tibio, y sécalo de inmediato.
- Darle agua con azúcar, atole, té o cualquier remedio casero. No sustituyen a la fórmula para cachorros y pueden hacerle daño.
- Usar un gotero o una jeringa sin cuidado. Si la leche sale muy rápido, se puede atragantar. Deja que él marque el ritmo.
- Calentar la fórmula en el microondas sin revisarla. Puede quedar más caliente por dentro. Pruébala antes en tu muñeca: debe sentirse tibia, no caliente.
- Dejarlo cerca de otros animales de la casa. Mantenlo aparte hasta que lo revise el veterinario.
Señales de que algo va mal
Además de las que ya conoces, llévalo al veterinario sin esperar si notas algo de esto:
- Le sale leche por la nariz al comer.
- Está flácido, como de trapo, o casi no se mueve.
- Tiene la panza dura o muy inflada.
- Tiene diarrea o vómito.
- No hace pipí aunque lo estimules después de comer.
- El ombligo está rojo, hinchado o huele mal.
- Se vuelve a enfriar aunque esté en la caja con calor.
Cómo prepararte para la consulta
- Lávate las manos antes y después de tocarlo, y lava bien el biberón después de cada toma.
- Anota la hora de cada comida, cuánto succionó y si hizo pipí y popó. Al veterinario le sirve mucho saberlo.
- Llévalo en su caja, con una toalla y la botella de agua tibia para que no se enfríe en el camino.
- Lleva la fórmula que le estás dando, por si el veterinario quiere revisarla.
En la consulta, lo normal es que lo pesen, le revisen la temperatura y la hidratación, y te digan cuánto y cada cuánto debe comer según su tamaño. Pregunta cuándo le toca su primera desparasitación y sus vacunas, y si puede ayudarte a buscarle un hogar o una mamá adoptiva. Dale solo el medicamento que te recete tu veterinario.
