En los próximos 30 segundos podrías descubrir si tu perro tiene sobrepeso. Y aunque muchos creen que solo está “gordito”, la obesidad puede aumentar el riesgo de enfermedades y reducir su calidad de vida.
- Debajo de su peso. Si tu perro se ve como el primero, se le notan mucho las costillas, la pelvis y las vértebras, además de que casi no tiene grasa corporal. Es una señal de que está por debajo de su peso ideal.
- Peso ideal. Este es el objetivo. Su cintura se distingue cuando lo ves desde arriba, el abdomen está ligeramente marcado y todavía puedes sentir sus costillas al tocarlas sin que sobresalgan demasiado.
- Excedido de peso. Aquí la cintura comienza a desaparecer, el abdomen acumula más grasa y las costillas ya son más difíciles de palpar. Es momento de poner atención antes de que el problema avance.
- Obeso. En este punto prácticamente ya no pueden palparse las costillas por la capa de grasa, la cintura desaparece por completo y el abdomen pierde su forma natural.
No es solo una cuestión de apariencia. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de osteoartritis, problemas respiratorios y otras enfermedades que afectan su calidad de vida.
Si tu perro se parece más al tercero o al cuarto, consulta a un médico veterinario para que pueda valorar su estado de salud y orientarte sobre su alimentación.
