Soy veterinaria y estos son 5 alimentos que parecen inofensivos pero pueden matar a tu perro. Ninguno es raro: están en tu cocina hoy, y uno de ellos se lo das tú, creyendo que le haces un favor.
CHOCOLATE
El más conocido y aun así el que más me llega. La teobromina del cacao el perro no la elimina bien: se le acumula y le acelera el corazón hasta los temblores, las convulsiones y el paro. Entre más oscuro, peor: una barra de chocolate amargo puede matar a un perro chico, y en Navidad y Día de Muertos las urgencias se llenan de perros que se comieron la caja completa.
UVAS Y PASAS
Nadie sabe qué sustancia es, pero se sabe lo que hace: falla de riñón, a veces con un puñado. No hay una dosis segura conocida y no hay forma de saber qué perro es sensible y cuál no. Eso incluye las pasas del pan, de la ensalada y del arroz con leche.
CHICLES Y DULCES "SIN AZÚCAR"
Traen xilitol, y para un perro es de lo más peligroso que hay en tu bolsa: en menos de una hora le baja el azúcar de golpe, se tambalea, convulsiona, y después le daña el hígado. Con 2 o 3 chicles un perro de 10 kilos está en peligro. Revisa la etiqueta de la crema de cacahuate antes de dársela, porque algunas también lo traen.
CEBOLLA Y AJO
Crudos, cocidos, en polvo o en el caldo, le rompen los glóbulos rojos y le provocan anemia. No se ve el mismo día: 2 o 3 días después anda débil, con las encías pálidas y la orina oscura, y nadie lo relaciona con las sobras del guisado. El perro es un poco más resistente que el gato, pero un plato de arroz con cebolla frita cada noche lo va enfermando sin que se note.
LOS HUESOS DE POLLO COCIDOS
Este es el que le das tú. El hueso cocido se vuelve quebradizo y se rompe en astillas filosas que se le clavan en la garganta, le perforan el estómago o el intestino, o se le atoran. Es de las cirugías de urgencia más comunes, y de las que más perros no libran. Los huesos de la carne asada, de la pierna del domingo y de las alitas, igual. Si le quieres dar hueso, que sea crudo y grande, con el veterinario diciéndote cuál; cocido, nunca.
Si tu perro comió cualquiera de los 5, no esperes a ver si le hace algo: al veterinario ese día, con el envase o lo que quedó. En chocolate, uvas y xilitol, las primeras 2 horas son la diferencia. Y la regla de casa es una: al perro, comida de perro, y las sobras a la basura, no al plato.
