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Esto tienes que saber sobre los dientes de tu perrito

12 de octubre de 2026 4 min de lectura Elaborado por: Dra. Vet. Karla Gastélum
Esto tienes que saber sobre los dientes de tu perrito

Soy veterinaria y esto tienes que saber sobre los dientes de tu perrito. Los perros también cambian de dientes, también les duele, y también se les pudren si nadie los cuida.

CAMBIAN DE DIENTES, IGUAL QUE LOS NIÑOS

Un cachorro nace sin dientes. Los 28 de leche le salen entre las 3 y las 8 semanas, y entre los 3 y los 7 meses se le caen para dar paso a los 42 definitivos. En ese tiempo las encías le arden y le sangran un poquito, y por eso muerde todo: tus zapatos, la pata de la mesa, tu mano. No es maña ni es maldad; es dolor, y muerde para aliviarlo. Es normal encontrar dientitos en el piso o no encontrarlos, porque casi siempre se los traga con la comida.

QUÉ DARLE PARA MORDER Y QUÉ NO

Juguetes de goma firme, hechos para perro, del tamaño de su boca. Nada de plástico blando, porque lo rompe y se traga los pedazos, y las cuerdas solo contigo enfrente, porque las deshilacha y se traga las hebras. Nada de huesos duros, piedras ni palos: le fracturan las muelas, y una muela rota duele para siempre o hay que sacarla. Y desde cachorro, tócale la boca, levántale los labios, acostúmbralo; eso te va a servir toda su vida.

LOS DIENTES DE LECHE QUE NO SE CAEN

Si ya tiene 7 u 8 meses y ves dos colmillos juntos, uno chico y uno grande, ese diente de leche se quedó. Pasa mucho en razas chicas, como chihuahuas, yorkies y maltés. No se va a caer solo: guarda comida entre los dos, tuerce el diente nuevo y se pudre. El veterinario lo saca con una anestesia ligera, y ya. Por eso a los 6 o 7 meses toca la primera revisión de boca.

DE GRANDE, LA BOCA ES LO QUE MÁS SE ENFERMA

Más de 8 de cada 10 perros mayores de 3 años ya tienen enfermedad en las encías. Empieza con sarro, sigue con encías rojas y mal aliento, y termina con dientes que se aflojan y se caen. Y no se queda en la boca: las bacterias pasan a la sangre y llegan al corazón, al hígado y a los riñones. Si a tu perro le huele la boca, no es "olor a perro": es infección.

CÓMO CUIDÁRSELOS

Cepillado con pasta para perro, nunca la de humano, mínimo 2 o 3 veces por semana; solo la cara de afuera de los dientes. Los premios dentales y los juguetes de goma ayudan, pero no sustituyen el cepillo. Y cuando el sarro ya está pegado, no sale con nada de casa: es una limpieza con el veterinario, con anestesia. Una revisión de boca al año, y de viejito en cada consulta.

COMPÁRTELO CON QUIEN TENGA PERRO EN CASA, SOBRE TODO SI ES CACHORRO.

Cómo empezar a cepillarlo sin pelear

  1. Elige un momento tranquilo, cuando ya haya hecho ejercicio y esté relajado.
  2. Durante unos días, deja que lama un poquito de su pasta de tu dedo, como si fuera un premio.
  3. Después pasa el dedo con pasta por la parte de afuera de sus dientes, sin abrirle la boca a la fuerza.
  4. Cuando ya lo acepte, cambia el dedo por un cepillo para perro o un dedal de cepillado.
  5. Empieza con pocos segundos y ve alargando el tiempo poco a poco.
  6. Termina siempre con caricias o con su juego favorito, para que lo relacione con algo bueno.

Si gruñe o se aleja, regresa al paso anterior y ve más despacio. Con paciencia, muchos perros terminan aceptándolo.

Cuándo llevarlo al veterinario sin esperar

  • Deja de comer o mastica solo de un lado.
  • Babea mucho o la baba sale con sangre.
  • Se talla la boca con la pata o contra el piso.
  • Tiene la cara hinchada, sobre todo debajo del ojo.
  • Ves un diente roto, flojo o de color gris o café.
  • Le sangran las encías aunque ya no esté cambiando dientes.

Remedios caseros que mejor no

  • Raspar el sarro con objetos de metal o con la uña: lastimas la encía, y el sarro que está debajo de ella sigue ahí.
  • Usar bicarbonato, limón, vinagre o agua oxigenada: le irritan la boca y no limpian lo que de verdad importa.
  • Darle analgésicos de tu botiquín: varios son tóxicos para los perros. Dale solo el medicamento que te recete tu veterinario.
  • Tapar el mal aliento con premios perfumados en lugar de revisar qué lo está causando.