Soy veterinaria y esto tienes que saber sobre los dientes de tu perrito. Los perros también cambian de dientes, también les duele, y también se les pudren si nadie los cuida.
CAMBIAN DE DIENTES, IGUAL QUE LOS NIÑOS
Un cachorro nace sin dientes. Los 28 de leche le salen entre las 3 y las 8 semanas, y entre los 3 y los 7 meses se le caen para dar paso a los 42 definitivos. En ese tiempo las encías le arden y le sangran un poquito, y por eso muerde todo: tus zapatos, la pata de la mesa, tu mano. No es maña ni es maldad; es dolor, y muerde para aliviarlo. Es normal encontrar dientitos en el piso o no encontrarlos, porque casi siempre se los traga con la comida.
QUÉ DARLE PARA MORDER Y QUÉ NO
Juguetes de goma firme, hechos para perro, del tamaño de su boca. Nada de plástico blando, porque lo rompe y se traga los pedazos, y las cuerdas solo contigo enfrente, porque las deshilacha y se traga las hebras. Nada de huesos duros, piedras ni palos: le fracturan las muelas, y una muela rota duele para siempre o hay que sacarla. Y desde cachorro, tócale la boca, levántale los labios, acostúmbralo; eso te va a servir toda su vida.
LOS DIENTES DE LECHE QUE NO SE CAEN
Si ya tiene 7 u 8 meses y ves dos colmillos juntos, uno chico y uno grande, ese diente de leche se quedó. Pasa mucho en razas chicas, como chihuahuas, yorkies y maltés. No se va a caer solo: guarda comida entre los dos, tuerce el diente nuevo y se pudre. El veterinario lo saca con una anestesia ligera, y ya. Por eso a los 6 o 7 meses toca la primera revisión de boca.
DE GRANDE, LA BOCA ES LO QUE MÁS SE ENFERMA
Más de 8 de cada 10 perros mayores de 3 años ya tienen enfermedad en las encías. Empieza con sarro, sigue con encías rojas y mal aliento, y termina con dientes que se aflojan y se caen. Y no se queda en la boca: las bacterias pasan a la sangre y llegan al corazón, al hígado y a los riñones. Si a tu perro le huele la boca, no es "olor a perro": es infección.
CÓMO CUIDÁRSELOS
Cepillado con pasta para perro, nunca la de humano, mínimo 2 o 3 veces por semana; solo la cara de afuera de los dientes. Los premios dentales y los juguetes de goma ayudan, pero no sustituyen el cepillo. Y cuando el sarro ya está pegado, no sale con nada de casa: es una limpieza con el veterinario, con anestesia. Una revisión de boca al año, y de viejito en cada consulta.
COMPÁRTELO CON QUIEN TENGA PERRO EN CASA, SOBRE TODO SI ES CACHORRO.
Cómo empezar a cepillarlo sin pelear
- Elige un momento tranquilo, cuando ya haya hecho ejercicio y esté relajado.
- Durante unos días, deja que lama un poquito de su pasta de tu dedo, como si fuera un premio.
- Después pasa el dedo con pasta por la parte de afuera de sus dientes, sin abrirle la boca a la fuerza.
- Cuando ya lo acepte, cambia el dedo por un cepillo para perro o un dedal de cepillado.
- Empieza con pocos segundos y ve alargando el tiempo poco a poco.
- Termina siempre con caricias o con su juego favorito, para que lo relacione con algo bueno.
Si gruñe o se aleja, regresa al paso anterior y ve más despacio. Con paciencia, muchos perros terminan aceptándolo.
Cuándo llevarlo al veterinario sin esperar
- Deja de comer o mastica solo de un lado.
- Babea mucho o la baba sale con sangre.
- Se talla la boca con la pata o contra el piso.
- Tiene la cara hinchada, sobre todo debajo del ojo.
- Ves un diente roto, flojo o de color gris o café.
- Le sangran las encías aunque ya no esté cambiando dientes.
Remedios caseros que mejor no
- Raspar el sarro con objetos de metal o con la uña: lastimas la encía, y el sarro que está debajo de ella sigue ahí.
- Usar bicarbonato, limón, vinagre o agua oxigenada: le irritan la boca y no limpian lo que de verdad importa.
- Darle analgésicos de tu botiquín: varios son tóxicos para los perros. Dale solo el medicamento que te recete tu veterinario.
- Tapar el mal aliento con premios perfumados en lugar de revisar qué lo está causando.
