Muchos bañan a sus perritos demasiado… y otros casi nunca. Pero la realidad es que la frecuencia ideal depende mucho del tipo de pelo de tu mascota.
Por ejemplo, los perros de pelo corto como Pug, Beagle o Labrador suelen necesitar baño cada 4 semanas.
Los de pelo largo, como Shih Tzu o Maltés, normalmente cada 2 a 4 semanas.
Los de doble capa, como Husky o Golden Retriever, también aproximadamente cada 4 semanas, ya que bañarlos de más puede afectar los aceites naturales de su piel.
Los de pelo rizado, como Poodle o Bichón, suelen necesitar baño cada 2 a 3 semanas.
Y los de pelo duro, como Schnauzer o Terrier, cada 3 a 4 semanas.
Pero ojo: esto también depende del clima, de cuánto salga tu perrito, si va al parque, a la playa o si se ensucia más de lo normal.
Y algo importante: bañar a un perro demasiado seguido puede irritar su piel y quitarle protección natural. Por eso, siempre es mejor usar productos especiales para perros y consultar a tu veterinario si tiene piel sensible.
Cómo bañarlo sin que sea una pelea
- Cepíllalo ANTES de mojarlo. Si tiene nudos y lo mojas, el nudo se aprieta y después hay que cortarlo.
- Agua tibia, nunca caliente: su piel es más delgada que la nuestra y se quema con temperaturas que a ti te parecen agradables.
- Tapete antiderrapante en la tina. La mayoría del miedo al baño viene de resbalarse, no del agua.
- Shampoo solo para perros, diluido en agua para que llegue parejo. Empieza por el cuerpo y deja la cabeza al final.
- Enjuaga el doble de lo que creas necesario. El shampoo que se queda es la causa número uno de comezón después del baño.
- Seca bien, sobre todo entre los dedos, las axilas y dentro de las orejas. La humedad atrapada produce hongos.
Los errores que más irritan su piel
- Usar shampoo de humano (incluido el de bebé): nuestro pH es distinto y le reseca la piel.
- Bañarlo cada semana «porque huele». Casi siempre el olor viene de las orejas, los dientes o las glándulas anales, no del pelo.
- Rasurar a un perro de doble capa como el husky o el golden en verano: ese pelo es aislante y lo protege del sol; rasurado se calienta más y puede no volver a crecer igual.
- Meterle agua en los oídos: pon un algodón en cada oreja durante el baño y quítalo al terminar.
Cuándo NO debes bañarlo
No bañes a un cachorro menor de 2 meses (se enfría muy rápido; para eso están las toallitas específicas), ni a un perro recién vacunado —espera unos días—, ni a uno enfermo, con fiebre o con heridas abiertas, salvo que el veterinario lo indique. Y si tiene tratamiento de pipeta antipulgas, respeta el tiempo que marca el empaque: bañarlo antes lo desactiva.
Entre baño y baño
El cepillado vale más que el baño: reparte los aceites naturales, saca pelo muerto y te obliga a revisarle la piel. Cepilla a un perro de pelo corto una o dos veces por semana, y a uno de pelo largo a diario. Añade limpieza de orejas cada 15 días, corte de uñas cuando suenen al caminar y cepillado de dientes lo más seguido que puedas. Con eso, la mayoría de los perros huele bien sin necesidad de tanto baño.
