El Salvador envió veterinarios para cuidar a los perros rescatistas. Porque incluso los héroes se cansan. Después de horas buscando sobrevivientes entre los escombros, sus patas se lastiman, sus cuerpos se desgastan y ellos también necesitan ayuda para poder seguir salvando vidas.
Mientras todos admiramos a estos perros cuando encuentran a una persona con vida, pocas veces pensamos en el enorme esfuerzo físico que hacen. Caminan entre concreto roto, polvo, varillas y calor extremo, sin rendirse hasta que ya no pueden más.
Por eso, además de enviar rescatistas, El Salvador también envió personal veterinario para revisarlos, atender cualquier lesión y asegurarse de que estén en condiciones de continuar con una labor que ha salvado incontables vidas.
Porque cuidar a quienes nos cuidan también es una forma de salvar vidas. Y los héroes de cuatro patas merecen todo nuestro respeto, nuestro cariño y nuestra gratitud.
