Un huevo se arma de adentro hacia afuera. Primero la yema, que crece dentro del ovario durante unos 10 días antes de liberarse. Después la clara, depositada en capas mientras avanza por el oviducto. Luego dos membranas protectoras. Y al final la cáscara: unas 20 horas de calcio acumulándose hasta formar una pared con miles de poros microscópicos, tan finos que dejan pasar el aire pero no las bacterias. Casi 25 horas de trabajo para algo que nos comemos en dos minutos.
