El plato de tu perro puede estar más sucio que la taza del baño. Y no, no exagero. ¿Has sentido esa baba resbalosa en el fondo? Se llama biofilm: una capa de bacterias, hongos y restos de saliva que se forma cada vez que tu perro come o bebe.
POR QUÉ IMPORTA
Ahí crecen bacterias como E. coli, salmonella y listeria. Las mismas que pueden causarle vómito, diarrea, infecciones e incluso problemas más graves a largo plazo. Y lo peor: tú también las tocas cada vez que sirves su comida.
Hazlo así
Lava el plato TODOS los días con agua caliente y jabón.
Una vez por semana, desinféctalo con agua hirviendo o vinagre blanco.
Cambia los platos de plástico por acero inoxidable o cerámica: el plástico se raya y guarda bacterias para siempre.
Si tú no comerías del mismo plato sucio toda la semana… ¿por qué tu perro sí? Sígueme para más cuidados que tu peludo necesita y nadie te cuenta.
