Durante días, esta mamá delfín siguió nadando junto a su cría muerta, cargándola y evitando que se hundiera. Un comportamiento que parece desgarradoramente humano, pero que los científicos llevan años observando en estos animales.
Este comportamiento se conoce como cuidado epimelético. Se ha documentado principalmente en hembras que cargan, levantan o empujan a sus crías después de morir, y en algunos casos otros delfines permanecen cerca acompañándolas.
Los científicos todavía no pueden asegurar que los delfines vivan el duelo exactamente como nosotros. Una posibilidad es que inicialmente intenten proteger o reanimar a la cría; otra es que el fuerte vínculo entre madre e hijo haga difícil separarse de ella.
Lo que sí sabemos es que no se trata de una historia inventada ni de un comportamiento aislado: los delfines están entre los cetáceos en los que más se han documentado estas conductas ante la muerte.
