Miles de mujeres embarazadas se asustan cuando escuchan la misma frase: “Deshazte de tu gato”. Pero, ¿de verdad es necesario? La respuesta podría sorprenderte y evitar que tomes una decisión de la que después te arrepientas.
La respuesta corta es: No. En la mayoría de los casos, no tienes que deshacerte de tu gato. Lo importante es tomar algunas precauciones. Comparte esta información con todas las personas que tengan gatos en casa.
¿Por qué existe esta recomendación?
Porque los gatos pueden transmitir una enfermedad llamada toxoplasmosis, que puede ser peligrosa durante el embarazo si la mamá se infecta por primera vez.
¿Qué sí debes hacer?
Pide que otra persona limpie la caja de arena, si es posible.
Si tienes que hacerlo tú, usa guantes y lávate muy bien las manos al terminar.
Limpia la caja todos los días para reducir aún más el riesgo.
Evita darle carne cruda a tu gato y procura que permanezca dentro de casa para que no cace animales.
También recuerda esto
El contagio de toxoplasmosis ocurre con mucha más frecuencia por consumir carne cruda o poco cocida, o por comer frutas y verduras mal lavadas, que por convivir con un gato.
Lo más importante
No abandones a tu mascota por miedo. Sigue las recomendaciones de tu médico, mantén una buena higiene y disfruta esta etapa con tranquilidad.
