Miles de mujeres embarazadas se asustan cuando escuchan la misma frase: “Deshazte de tu gato”. Pero, ¿de verdad es necesario? La respuesta podría sorprenderte y evitar que tomes una decisión de la que después te arrepientas.
La respuesta corta es: No. En la mayoría de los casos, no tienes que deshacerte de tu gato. Lo importante es tomar algunas precauciones. Comparte esta información con todas las personas que tengan gatos en casa.
¿Por qué existe esta recomendación?
Porque los gatos pueden transmitir una enfermedad llamada toxoplasmosis, que puede ser peligrosa durante el embarazo si la mamá se infecta por primera vez.
¿Qué sí debes hacer?
Pide que otra persona limpie la caja de arena, si es posible.
Si tienes que hacerlo tú, usa guantes y lávate muy bien las manos al terminar.
Limpia la caja todos los días para reducir aún más el riesgo.
Evita darle carne cruda a tu gato y procura que permanezca dentro de casa para que no cace animales.
También recuerda esto
El contagio de toxoplasmosis ocurre con mucha más frecuencia por consumir carne cruda o poco cocida, o por comer frutas y verduras mal lavadas, que por convivir con un gato.
Lo más importante
No abandones a tu mascota por miedo. Sigue las recomendaciones de tu médico, mantén una buena higiene y disfruta esta etapa con tranquilidad.
Cómo se contagia de verdad la toxoplasmosis
El parásito llega al gato cuando este caza y come un roedor o un ave infectada, o carne cruda. Y aquí está el dato que casi nadie menciona: el gato elimina el parásito en sus heces solo durante unas 2 o 3 semanas en toda su vida, generalmente cuando se infecta por primera vez de joven. Además, esas heces tardan de 1 a 5 días en volverse infecciosas. Por eso limpiar la caja de arena todos los días elimina prácticamente el riesgo: cuando el parásito se vuelve peligroso, ya lo tiraste.
De dónde vienen la mayoría de los contagios
- Carne cruda o poco cocida, sobre todo de cerdo, cordero y res. Es la vía más común, de lejos.
- Verduras y frutas mal lavadas, y agua no potable.
- Jardinería sin guantes: la tierra donde han defecado gatos de la calle es una fuente real. Usa guantes y lávate las manos.
- Tablas y cuchillos que tocaron carne cruda y luego ensalada.
- Un gato que vive dentro de casa y come alimento comercial es de los últimos lugares de esta lista, no el primero.
Lo que sí conviene hacer durante el embarazo
- Que otra persona limpie la caja de arena. Si no hay quién, hazlo con guantes y cubrebocas, y lávate las manos al terminar.
- Limpia la caja todos los días, sin excepción.
- Cocina bien la carne y lava muy bien frutas y verduras.
- Guantes para el jardín y para la tierra de las macetas.
- Habla con tu médico: existe un análisis de sangre que dice si ya tuviste toxoplasmosis antes. Muchas mujeres ya son inmunes y ni lo sabían.
- No le des carne cruda a tu gato y procura que no salga a cazar.
Prepara a tu gato para la llegada del bebé
El cambio le va a costar, así que empieza con meses de anticipación: deja que conozca la cuna y los muebles nuevos antes, ponle grabaciones suaves de llanto de bebé para que se acostumbre al sonido, y mantén sus horarios de comida y juego cuando el bebé llegue. Instala un pabellón o red en la cuna si te preocupa que se suba, y nunca dejes al gato y al bebé solos en la misma habitación: no por maldad del gato, sino por sentido común.
El costo de un mito
Cada año, miles de gatos son abandonados en México por esta creencia. Ni la Organización Mundial de la Salud ni los colegios de ginecología piden deshacerse del gato: piden higiene. Antes de tomar una decisión así, consulta a tu médico y a tu veterinario, no al comentario de la vecina.
Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) — toxoplasmosis y embarazo; Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG).
