Soy veterinaria y los errores que más veo con perritas embarazadas no son por descuido. Son por cariño.
Les dan calcio, les dan vitaminas, las sobrealimentan… y algunas de estas cosas pueden terminar causando problemas. Así tienes que cuidar a una perrita embarazada.
Uno
Primero, confírmalo. A partir del día 25 o 30 ya se puede detectar en el ultrasonido. Así puedes confirmar que está embarazada y revisar que los cachorros estén vivos.
Anota la fecha de la cruza, pero recuerda que no sirve para calcular con exactitud el día del parto. Desde la ovulación, el embarazo dura aproximadamente 63 días.
Dos
No le des calcio ni vitaminas por tu cuenta. Este es uno de los errores más importantes.
Durante el embarazo, darle calcio de más puede alterar la forma en que su cuerpo regula este mineral y aumentar el riesgo de que desarrolle una bajada peligrosa de calcio durante la lactancia. Esto puede causar temblores, debilidad e incluso convulsiones.
Tres
A partir de la semana 5 o 6 puedes cambiarla gradualmente a una alimentación completa y equilibrada para crecimiento o reproducción.
Necesita más energía y nutrientes conforme avanza el embarazo, pero evita sobrealimentarla.
Cuatro
Dale comidas pequeñas varias veces al día. Conforme crecen los cachorros, ocupan más espacio dentro de su abdomen y puede resultarle más cómodo comer cantidades pequeñas varias veces al día.
Cinco
Agua fresca siempre.
Seis
Desparasítala, pero utiliza únicamente un producto indicado por tu veterinario y que sea seguro durante el embarazo. No uses cualquier cosa que vendan en la tienda.
Algunos parásitos pueden transmitirse a los cachorros antes de nacer o durante la lactancia.
Siete
Evita vacunarla durante el embarazo, salvo que un veterinario determine que es necesario y que la vacuna específica es adecuada.
Lo ideal es que sus vacunas estén al día antes de la gestación.
Ocho
Paseos tranquilos y ejercicio moderado. No necesitas mantenerla completamente quieta, pero evita actividades que puedan provocar golpes, caídas o un esfuerzo excesivo, especialmente durante las últimas semanas.
Nueve
Una semana antes, prepárale su nido. Puede ser una caja o un rincón tranquilo con cobijas, lejos del ruido y de otros animales.
Si no le das un espacio, puede buscar un lugar que ella considere seguro y, a veces, termina siendo debajo de tu cama.
Diez
Y aprende a reconocer las señales. Puede dejar de comer, ponerse inquieta, rascar el nido y su temperatura rectal puede bajar aproximadamente por debajo de los 37.2 °C.
Cuando ocurre esta bajada, el parto suele comenzar dentro de las siguientes 24 horas.
Llámame de inmediato si tiene contracciones fuertes durante más de 20 o 30 minutos sin sacar un cachorro; si aparece flujo verde y no nace un cachorro poco después; o si pasan más de dos horas entre un cachorro y otro sin que haya contracciones activas.
Eso ya no es esperar. Es venir.
Comparte esta información con alguien que tiene una perrita embarazada y la está cuidando con todo el corazón.
