Le echaron aceite quemado a este perrito y le dañaron la mitad de su cuerpo.
Una persona, queriendo curarlo de la sarna, le vació aceite de motor usado encima. Le quemó la piel y cuando vio que no se curaba, lo abandonó en la calle.
Esto no es un caso aislado. Pasa todos los días.
Por favor escucha esto: la sarna NO se cura con aceite quemado, ni con gasolina, ni con cal, ni con creolina, ni con diésel. Estos "remedios" que circulan de boca en boca no curan la sarna. Queman al perro, lo intoxican, y muchos mueren por eso, no por la sarna.
La sarna sí se cura, y es más barato de lo que crees.
Lo que sí funciona
Una sola dosis de medicamento veterinario antiparasitario cuesta entre 300 y 600 pesos y cura la sarna en pocas semanas. Pregunta en cualquier veterinaria por ivermectina, Bravecto, NexGard o Simparica. Muchas clínicas municipales y escuelas de veterinaria lo aplican gratis o casi gratis.
Mientras consigues el tratamiento, esto sí ayuda al perro sin lastimarlo:
Báñalo con agua tibia y jabón neutro o avena coloidal. Calma la comezón sin irritar la piel.
Aplícale aceite de coco puro (no aceite de motor, no aceite quemado): hidrata la piel y ayuda a que sane.
Mantenlo limpio, seco y separado de otros perros, porque la sarna es contagiosa entre ellos.
Dale comida nutritiva y agua limpia. Un perro bien alimentado responde mejor al tratamiento.
Lo que NUNCA debes hacer
No le pongas aceite quemado. No le pongas gasolina, diésel ni cal. No uses azufre puro en la piel. No uses creolina. Todos estos "remedios" envenenan al perro a través de la piel y pueden matarlo más rápido que la sarna misma.
Si ves a alguien aplicándole esto a su perro por desconocimiento, compártele este video. No lo regañes, edúcalo. Mucha gente lo hace porque así le enseñaron, no por maldad.
Comparte esta historia. Si llega a las manos correctas, salvamos a un perrito de pasar por lo mismo que este.
La imagen fue creada con fines ilustrativos y no corresponde a una fotografía real.
No todas las sarnas son iguales
La sarna sarcóptica es la contagiosa: comezón intensísima, costras en orejas, codos y panza, y sí se pasa a las personas —provoca ronchas con picazón que desaparecen al tratar al perro—. La sarna demodécica no se contagia: la produce un ácaro que vive normalmente en la piel y que se descontrola cuando hay defensas bajas, muy común en cachorros desnutridos; suele empezar con zonas peladas alrededor de los ojos y en las patas, sin tanta comezón. El tratamiento y el pronóstico son distintos, por eso el veterinario hace un raspado de piel antes de decidir.
Por qué el aceite quemado quema de verdad
El aceite de motor usado no es «grasa»: contiene hidrocarburos, metales pesados y residuos de la combustión. Sobre la piel provoca quemaduras químicas y dermatitis grave; al lamerse, el perro se intoxica; y al cubrir toda la piel impide la regulación de temperatura. Lo mismo aplica a gasolina, diésel, creolina y cal. Muchos perros que llegan a las clínicas «por sarna» en realidad se están muriendo por el remedio, no por el ácaro.
⚠️ Cuidado con la ivermectina en ciertas razas
La ivermectina cura, pero en perros con la mutación MDR1 —frecuente en collie, border collie, pastor australiano, pastor inglés, whippet de pelo largo y sus mezclas— puede causar temblores, ceguera transitoria, coma y muerte incluso a dosis que otros perros toleran. Existe una prueba genética, y existen alternativas modernas más seguras. Esta es una de las razones por las que la dosis la decide un veterinario y no la etiqueta de un producto de ganado.
Cómo se cuida un perro con sarna en casa
- Sepáralo de otros animales y lava sus cobijas con agua caliente; si es sarcóptica, también hay que tratar a los demás perros de la casa.
- Baños con champú medicado o avena coloidal, con agua tibia, según indique el veterinario.
- Nada de alcohol, aceites de motor, azufre puro ni cal.
- Buena alimentación: la piel se repara con nutrición; un perro desnutrido tarda el doble.
- Collar isabelino si se lastima de tanto rascarse, y curación de heridas para evitar infección secundaria.
- Termina el tratamiento completo, aunque ya se vea bien. Suspenderlo a la mitad es lo que hace que la sarna «regrese».
Si ves a alguien aplicando un remedio de estos
Casi nunca es maldad: es información heredada. Explica que hay tratamiento barato, dile dónde —clínicas municipales, escuelas de veterinaria, campañas— y ofrécele acompañarlo. Una conversación tranquila salva más perros que un regaño en la calle.
