Acabas de atropellar a un perro. Estás en shock y no sabes qué hacer. Pon atención, porque los próximos minutos pueden salvarle la vida.
Paso uno: mantén la calma. Suena difícil, pero tu cabeza fría es lo que más lo va a ayudar.
Paso dos: muévete con seguridad. Si el perro quedó en medio de la vía, enciende las intermitentes y, solo si puedes hacerlo sin riesgo, retíralo del paso de los autos.
Paso tres: no lo muevas de más. Un animal lastimado puede tener fracturas internas, así que evita movimientos bruscos.
Paso cuatro: protégete de una mordida. El dolor y el miedo hacen que hasta el perro más dócil reaccione. Si tienes que cargarlo, improvisa un bozal con una tela o cordón, siempre que esté consciente y respire bien.
Paso cinco: trasládalo con cuidado. Usa una cobija, toalla o algo firme para envolverlo y sostenerlo sin lastimarlo más.
Y paso seis, el más importante: llévalo de inmediato a un veterinario. En estas emergencias, cada minuto cuenta.
