Los perros también sufren depresión. Y una de las causas más dolorosas es cuando una perrita pierde a sus crías. Aunque muchos creen que los animales olvidan rápido, la realidad es otra: una mamá perrita puede pasar días buscando a sus cachorros, dejar de comer y apagarse por completo. Hoy te explico qué le pasa por dentro y cómo puedes ayudarla.
QUÉ LE PASA A UNA PERRITA CUANDO PIERDE A SUS CRÍAS
Durante el embarazo y el parto, el cuerpo de una perrita se llena de hormonas como la oxitocina y la prolactina, que la programan para una sola misión: cuidar a sus cachorros. Cuando las crías mueren, esas hormonas siguen presentes, pero ya no hay a quién cuidar. Ese choque entre lo que su cuerpo le pide y lo que su realidad le muestra es devastador. Muchas perritas buscan a sus cachorros por toda la casa, lloran, escarban en el lugar donde estaban, e incluso cargan juguetes o trapos como si fueran sus bebés. No es capricho: es duelo.
LAS SEÑALES DE DEPRESIÓN QUE DEBES OBSERVAR
Una perrita deprimida puede dejar de comer o comer mucho menos de lo normal. Puede dormir demasiado o, al contrario, mostrarse inquieta y sin descanso. Deja de interesarse por sus juguetes, por los paseos y hasta por las personas que ama. Algunas se esconden en rincones, otras aúllan o lloran, y otras se lamen de forma excesiva una misma zona del cuerpo, lo que puede causarles heridas. También puede haber cambios físicos: las glándulas mamarias siguen produciendo leche, y eso puede generar inflamación o infecciones si no se atiende.
RECOMENDACIÓN UNO: DALE COMPAÑÍA SIN PRESIONARLA
Tu presencia es su mejor medicina. Quédate cerca, háblale con voz suave, acaríciala si ella lo permite. Pero no la fuerces a jugar ni a estar alegre. El duelo necesita tiempo, y ella debe sentir que no está sola, no que tiene que fingir que ya está bien.
RECOMENDACIÓN DOS: MANTÉN SUS RUTINAS
Los paseos, los horarios de comida y los momentos de siempre le dan estructura y seguridad. Aunque al principio no quiera salir o no quiera comer, ofrécele sus rutinas todos los días sin regañarla. La constancia le ayuda a reconectarse poco a poco con su vida normal.
RECOMENDACIÓN TRES: CUIDA SU ALIMENTACIÓN
Si deja de comer, ofrécele alimentos más apetitosos de lo normal: comida húmeda, caldo de pollo sin sal ni condimentos, o su alimento favorito. Comer poco durante uno o dos días puede pasar, pero si el rechazo a la comida se prolonga, es momento de buscar ayuda profesional.
RECOMENDACIÓN CUATRO: RETIRA LOS RECUERDOS GRADUALMENTE
Las mantas, la camita del parto y los objetos con olor a los cachorros pueden mantenerla en un ciclo de búsqueda constante. No los quites todos de golpe frente a ella, porque puede angustiarse más. Retíralos poco a poco, lava la zona y renueva el espacio para ayudarla a cerrar ese capítulo.
RECOMENDACIÓN CINCO: EJERCICIO Y ESTÍMULOS NUEVOS
Cuando empiece a mostrar un poco más de ánimo, aumenta gradualmente los paseos, llévala a lugares nuevos, déjala olfatear con calma. El ejercicio libera endorfinas, las mismas sustancias que ayudan a los humanos a salir adelante en momentos difíciles.
CUÁNDO ACUDIR AL VETERINARIO
Debes buscar atención profesional si pasa más de dos días sin comer, si notas sus mamas inflamadas, calientes o con secreciones extrañas, si se lastima por lamerse demasiado, o si después de dos o tres semanas sigue igual de apagada. El veterinario puede descartar problemas físicos como la mastitis, y en algunos casos indicar tratamiento para ayudarla a recuperarse. La depresión canina es real y tiene solución, pero a veces necesita apoyo médico.
Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un profesional. Cada perrita es diferente, así que ante cualquier señal de alarma o duda sobre su salud, acude siempre con tu médico veterinario de confianza.
