Muchos negocios ponen letreros que dicen "No se permiten mascotas", pero si un edificio se cae, ahí sí pedimos que traigan a un perro, ahí sí los necesitamos, ahí sí son bienvenidos.
Y ellos van. Sin dudarlo. No preguntan si el humano atrapado alguna vez fue grosero con ellos. Ellos solo tienen amor para dar.
Escarban entre los escombros, respiran polvo, lastiman sus patas... todo por encontrar a un humano con vida. Y ellos muchas veces reciben desprecios de nosotros: son abandonados, son maltratados, son amarrados en azoteas, y ellos, simplemente, nunca dejan de amarnos.
Por eso, quiero abrir la primera clínica gratuita de perritos rescatados. Si rescatas a un perrito, lo curaremos gratis. Y si tienes una mascota, la consulta costará desde 50 a 80 pesos.
Ayúdame a tratar a los perritos como se lo merecen: como héroes, como ángeles, como seres que solo tienen amor por nosotros. No pido donativos, pido que me ayudes a compartir y a comentar cada publicación de FEPA, porque gracias a tu ayuda ya tenemos una patrulla y puedo estar saliendo a curar y a alimentar a perritos de la calle.
Qué dice la ley sobre los perros y el acceso a lugares públicos
Un negocio puede decidir si acepta mascotas, pero hay una excepción que no se puede negar: los perros de asistencia —guía, de alerta médica o de apoyo a personas con discapacidad— tienen derecho de acceso a establecimientos, transporte y oficinas por la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad. Negarles la entrada es discriminación y se puede denunciar ante el CONAPRED. Si ves que le impiden el paso a alguien con su perro guía, decirlo en voz alta ayuda más de lo que parece.
Cómo ayudar de verdad a un perro de la calle
- Evalúa desde lejos. Un perro herido y asustado muerde; acércate despacio, de lado y sin mirarlo fijo.
- Ofrece agua y comida sin sal ni condimentos, en el piso, y retírate unos pasos.
- Si está herido, busca ayuda: colectivos locales, veterinarias con programa de rescate o la dirección de bienestar animal de tu municipio.
- Revisa si tiene dueño antes de llevártelo: placa, collar o vecinos que lo conozcan. Muchos «callejeros» tienen casa.
- Si decides rescatarlo: cuarentena en casa, revisión veterinaria, desparasitación, vacunas y esterilización. En ese orden.
Lo que más reduce el número de perros en la calle
- Esterilizar. Una perra y su descendencia pueden llegar a cientos de animales en pocos años. Casi todos los municipios tienen campañas gratuitas o muy baratas.
- No comprar. Cada compra sostiene la cría intensiva; cada adopción libera un lugar en un refugio.
- Identificación: placa y microchip registrado. La mayoría de los perros «abandonados» que llegan a los refugios en realidad se perdieron.
- Difundir bien: una publicación de adopción con fotos claras, edad, carácter y ciudad funciona mil veces mejor que una foto borrosa con «URGE».
Antes de donar a una causa animal
Ayuda mucho más un apoyo verificable que uno impulsivo. Pregunta a dónde va el dinero, pide fotos o comprobantes de veterinaria, y considera donar en especie —alimento, medicamento, cobijas, una esterilización pagada directamente en la clínica—. Los refugios serios agradecen las preguntas: los que no responden, ya te dijeron algo.
Fuentes: Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (México); CONAPRED; guías de rescate y control poblacional canino de organizaciones de bienestar animal.
