Todo empieza con un arañazo que nadie recuerda. Días después sale una bolita donde lo arañó el gato, y semanas después se le inflaman los ganglios cerca de ahí, en la axila o en el cuello. Soy veterinaria, y te explico qué es y cómo evitarlo.
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¿POR QUÉ PASA?
Es una bacteria que viaja en las pulgas. Cuando una pulga pica a un gato, la bacteria queda en el popó de la pulga, en el pelo del gato. El gato se lame y se rasca, y ese popó se le queda debajo de las uñas. Así, con un arañazo o una mordida, llega a la piel de tu hijo. Y el gato casi nunca se ve enfermo, sobre todo los gatitos de menos de un año, que son los que más la traen.
SI LO ARAÑA
Lava el arañazo enseguida con agua corriendo y jabón. Y algo que casi nadie sabe: no dejes que el gato le lama una herida abierta, ni a él ni a nadie. Tápala con una curita.
CUÁNDO IR AL MÉDICO
Si le sale la bolita y luego un ganglio inflamado que duele, o le da fiebre, llévalo al médico y dile que tiene contacto con un gato. La mayoría se recupera sin problema, pero en personas con las defensas bajas se puede complicar.
CÓMO EVITARLO
Lo más importante: controla las pulgas de tu gato todo el año, no solo cuando las ves. Tu veterinario te dice qué usar. Y enséñale a tu hijo a no jugar brusco con los gatitos.
El enemigo no es tu gato, son las pulgas. Controlarlas cuida a tu gato, a tu perro y a tu familia.
SÍGUEME. TODOS LOS DÍAS COMPARTO UN CONSEJO PARA TU GATO.
