Si tu cachorro muerde tus manos, tus zapatos o hasta los muebles de tu casa, es muy probable que estés cometiendo un error que, sin darte cuenta, hace que siga mordiendo cada vez más. Hoy te voy a explicar cuál es y qué sí funciona.
Primero, algo muy importante: morder es completamente normal en los cachorros. Generalmente esta etapa comienza entre los 2 y 5 meses de edad, porque les están saliendo los dientes, sienten molestias en las encías y además descubren el mundo usando la boca.
Uno de los errores más comunes es quitar la mano de golpe o empezar a jugar con ella cuando el cachorro muerde. Para muchos perritos, ese movimiento parece parte del juego y los anima a seguir mordiendo.
Entonces, ¿qué debes hacer?
Primero, redirige la mordida. En cuanto intente morderte, ofrécele un juguete diseñado para masticar, como un mordedor de silicona, un peluche resistente o un Kong.
Si sigue jugando de forma brusca, deja de prestarle atención durante unos segundos. Así aprenderá que cuando muerde, el juego se termina. Evita los castigos; los perros aprenden mucho mejor cuando reforzamos los comportamientos correctos.
También puedes ayudar a aliviar la molestia de sus encías ofreciéndole juguetes fríos, premios congelados o agua fresca. Esto suele reducir mucho la necesidad de morder.
Y recuerda: un cachorro cansado suele portarse mucho mejor. Los paseos, el juego, el enriquecimiento ambiental y los juguetes interactivos son fundamentales para que toda esa energía no termine en tus muebles o tus zapatos.
Con paciencia, constancia y mucho refuerzo positivo, esta etapa pasará mucho más rápido de lo que imaginas.
