Tu perro puede llevar meses con dolor sin avisarte. Soy veterinaria y lo veo seguido: el perro no se queja, solo se rasca, y en casa piensan que son pulgas. Mientras tanto, la infección va avanzando.
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1. LA OREJA HUELE AGRIO
Acércate y huele. Una oreja sana no huele a nada. Si huele agrio, como a pan viejo o a queso, hay infección. Muchas veces también le sale una cerilla café oscura, casi negra, y eso es levadura.
2. SE SACUDE LA CABEZA TODO EL DÍA
Se sacude como si acabara de salir del agua, pero está seco. Y se rasca la oreja con la pata trasera hasta dejársela roja. No son pulgas: le pica por dentro y no alcanza.
3. SE TALLA LA CABEZA CONTRA LA PARED
Pasa la cabeza por la pared, por el sillón o por el piso, una y otra vez. Es su manera de sobarse. Y si le tocas la oreja y se queja, se te quita o gruñe, no está de malas: le duele.
4. LA OREJA SE LE HINCHA COMO ALMOHADITA
De tanto sacudirse se revienta un vaso dentro de la oreja y se llena de sangre. Se ve gorda, blanda y caliente. Eso ya no se quita solo: se tiene que drenar en el consultorio, y si se deja, la oreja queda arrugada para siempre.
5. CAMINA CHUECO O EN CÍRCULOS
Ladea la cabeza hacia un lado, pierde el equilibrio o empieza a dar vueltas hacia el mismo lado. Eso significa que la infección ya llegó al oído interno, donde está el equilibrio. Es la señal más grave: ese mismo día al veterinario.
LO QUE NO TIENES QUE HACER
No le pongas nada en casa: ni gotas de humano, ni aceite, ni vinagre, ni agua oxigenada. Si el tímpano ya está roto, eso que le echaste pasa directo al oído interno y lo puedes dejar sordo. Y nada de cotonetes: empujan la cerilla y la infección hacia adentro.
El veterinario mira adentro con un aparato, ve si el tímpano está entero y sabe si es levadura, bacteria o ácaros. Cada una se trata diferente, y por eso la gota "que le sirvió al perro del vecino" muchas veces lo empeora.
¿POR QUÉ LE PASA?
Humedad. Después del baño o de nadar, el agua se queda dentro y ahí crece la levadura. Sécale las orejas por dentro con una toalla cada vez que lo bañes. Los perros de orejas caídas y los que tienen alergias en la piel son los que más repiten, así que a esos, revísales las orejas cada semana.
