Soy veterinaria y quiero enseñarte a reconocer 3 señales de que tu gato podría estar enfermo, y lo que puedes hacer tú en casa para ayudarlo, antes de gastar en una consulta. Comparte esta información con todas las personas que tengan gatos en casa.
1. DEJA DE COMER
A veces es estrés, un cambio en la casa o que no le gusta la comida. Ofrécele comida húmeda un poquito tibia: huele más y le abre el apetito. Pon su plato limpio, en un lugar tranquilo y lejos del arenero, y que siempre tenga agua fresca. No lo fuerces a comer.
Pero ojo, el gato no aguanta sin comer como el perro: si pasa varios días sin comer, se le puede llenar de grasa el hígado. Ya no esperes si lleva un día entero sin probar nada, sobre todo si está gordito, o si además se esconde y no quiere moverse.
2. VA MUCHO AL ARENERO
Haz que tome más agua: pon varios platos por la casa, cámbiale el agua seguido y dale comida húmeda. Limpia el arenero todos los días y dale un rincón tranquilo, porque el estrés también le afecta la vejiga.
Esta es la única de las tres que no se arregla en casa: si es macho y entra y sale del arenero sin sacar nada, o hace mucha fuerza y solo salen gotitas o sangre, puede tener la vía de la orina tapada. Eso es urgencia ese mismo día: sin atención, puede morir en pocos días.
3. VOMITA SEGUIDO
Que vomite una bola de pelo de vez en cuando es normal. Para que pase menos, cepíllalo seguido, así se traga menos pelo. Si come muy rápido y vomita, dale porciones más chicas varias veces al día.
Ya no esperes si vomita varias veces en un día, si hay sangre, si deja de comer o si está decaído. Y si ves un hilo saliéndole de la boca o de la cola, nunca lo jales: le puede cortar el intestino.
Y nunca le des pastillas para el dolor de las que tomamos nosotros: el paracetamol es tóxico para los gatos.
SI NO TIENES PARA EL VETERINARIO
Manda un mensaje a una veterinaria: muchas veces te pueden orientar y decirte si de verdad es urgente. Y busca si en tu ciudad hay campañas del municipio o asociaciones protectoras que atienden más barato.
Tu gato no necesita que tengas dinero para empezar a ayudarlo. Necesita que te des cuenta a tiempo.
OTRAS SEÑALES QUE NO DEBES IGNORAR
Los gatos esconden muy bien el malestar. Además de las tres señales de arriba, llévalo al veterinario ese mismo día si notas:
- Que respira con la boca abierta o jadea como perro.
- Encías pálidas, blancas o amarillentas.
- Que no puede pararse o camina tambaleándose.
- Diarrea con sangre o muy seguida.
- Que llora o se queja cuando le tocas la panza.
ERRORES QUE EMPEORAN LAS COSAS
- Darle leche: a muchos gatos adultos les cae mal y les da diarrea.
- Darle aceites, ajo o remedios caseros «para limpiarlo»: algunos le hacen daño.
- Darle medicinas que sobraron de otra mascota sin preguntarle a tu veterinario.
- Esperar a que «se le pase solo» cuando ya lleva días raro.
CÓMO LLEGAR PREPARADO A LA CONSULTA
- Anota desde cuándo empezó y qué has visto: cuánto come, cuántas veces vomita y cómo va al arenero.
- Si puedes, lleva una muestra del vómito o de la arena en una bolsa cerrada.
- Llévalo en una transportadora tapada con una toalla para que se estrese menos.
- Cuéntale al veterinario si come plantas o hilos, o si sale a la calle.
En la consulta lo van a pesar y le van a revisar la boca, la panza y la temperatura. A veces piden estudios de sangre o de orina para saber qué tiene.
CÓMO PREVENIR
Llévalo a revisión cada año aunque se vea sano. A los gatos mayores y a los que tienen sobrepeso conviene revisarlos más seguido. Mantén sus vacunas y desparasitaciones al día. Guarda las medicinas, los productos de limpieza y las plantas que puedan ser tóxicas donde no los alcance. Fíjate cada día en cuánto come, cuánto toma y cómo usa el arenero: así notarás rápido cualquier cambio.
COMPÁRTELO CON QUIEN TENGA GATO EN CASA. NUNCA SABES CUÁNDO LE VA A SERVIR.
