Lo más peligroso de esta enfermedad es que cuando aparecen los síntomas obvios, tu perrito ya perdió más del 70% de la función de sus riñones. La enfermedad renal es silenciosa, avanza por años sin que nadie la note, y cuando llega al veterinario, muchas veces ya es irreversible. Pero hay tres señales tempranas que tu perrito te está dando ahora mismo, y casi nadie las identifica. Pon atención.
Mándale esto por WhatsApp a quien tenga un perrito mayor de 7 años.
SEÑAL 1: TOMA MUCHÍSIMA AGUA Y ORINA MÁS DE LO NORMAL
Si notas que el bebedero se vacía más rápido, que pide agua todo el día o que tienes que sacarlo a hacer pipí con más frecuencia, no es sed normal ni “es el calor”. Los riñones dañados no pueden concentrar la orina, y el cuerpo intenta compensar tomando más líquido. Esta es la señal más temprana y la más ignorada.
Otras pistas: se toma el agua de los charcos o del baño, se hace pipí en la casa cuando antes no lo hacía, o amanece mojado.
¿CÓMO SABER SI TOMA DEMASIADA AGUA?
Es de lo que más nos preguntan, y lo puedes medir en tu casa.
En la mañana, llena su bebedero con una cantidad que conozcas, por ejemplo con una botella de un litro. Al día siguiente, a la misma hora, mide lo que sobró. La diferencia es lo que tomó.
La cuenta: un perro sano toma más o menos de 40 a 60 mililitros por cada kilo al día. Si pasa de 100 mililitros por kilo, es demasiado. Por ejemplo, un perrito de 10 kilos no debería pasar de 1 litro al día.
Mídelo 2 o 3 días seguidos, sin días de mucho calor ni mucho ejercicio. Y si tienes varios perros, haz la prueba con él solo.
Y algo muy importante: si toma mucha agua, nunca se la quites para que orine menos. Si sus riñones están fallando, esa agua es lo que lo está ayudando.
¿Y SI NO SON LOS RIÑONES?
Tomar mucha agua no siempre es el riñón. También puede ser diabetes, problemas de la glándula suprarrenal, del hígado o una infección de orina.
Y una que es urgencia: si es hembra y no está esterilizada, puede ser una infección en la matriz. Si además está decaída, no come o le sale flujo, llévala ese mismo día.
Por eso, si a tu perrito le hicieron estudios del riñón, salieron bien y sigue tomando mucha agua, no lo dejes ahí: pídele a tu veterinario que busque otras causas.
SEÑAL 2: PIERDE EL APETITO, BAJA DE PESO Y LE HUELE FEO EL ALIENTO
Cuando los riñones fallan, las toxinas se acumulan en la sangre y le quitan el hambre. Muchos dueños creen que “ya está viejito y come menos”, pero en realidad su cuerpo está intoxicándose. Un aliento muy fuerte, casi metálico o a amoníaco, es una señal clarísima de que algo no anda bien.
SEÑAL 3: ESTÁ MÁS CANSADO, DUERME MÁS Y A VECES VOMITA
La acumulación de toxinas le quita energía, le da náuseas y lo pone apático. Muchos dueños llegan al veterinario cuando ya está deshidratado y vomitando, y para entonces la enfermedad está muy avanzada.
¿QUÉ HACER?
No esperes a los síntomas graves. Pídele a tu veterinario un perfil renal con SDMA, creatinina y análisis de orina. Es un estudio sencillo, y el SDMA puede encontrar la enfermedad meses antes que los estudios de siempre, cuando todavía se puede hacer mucho.
Y si tu perrito ya es mayor de 7 años, hazlo cada año.
Si no te alcanza para todo, empieza por medir su agua en tu casa y por el análisis de orina, que suele ser de lo más accesible. Y pregunta en las escuelas de veterinaria de tu ciudad: muchas dan consulta más barata.
SI YA TIENE ENFERMEDAD DEL RIÑÓN
No se cura, pero se puede controlar. Con una dieta especial para riñón, que te indique tu veterinario, los perritos tienen menos crisis y viven más.
Agua fresca siempre. Sus revisiones a tiempo. Y nada de remedios caseros ni pastillas por tu cuenta.
¿LAS CROQUETAS DAÑAN LOS RIÑONES?
Es lo que más se discute. No hay pruebas de que una croqueta buena y completa le dañe los riñones a un perro sano. Lo que más pesa es la edad: con los años, los riñones se van gastando.
Lo que sí los daña, y rápido: las uvas y las pasas, las medicinas para el dolor de personas, como el ibuprofeno, el anticongelante del coche, que les sabe dulce, y algunos venenos para ratas.
Y una infección que casi nadie conoce: la leptospirosis. Se contagia por la orina de las ratas, en charcos y agua estancada, y ataca los riñones. Hay vacuna: pregúntale a tu veterinario si la tiene al día.
¿Y SI TOMA PASTILLAS PARA EL CORAZÓN?
Algunas medicinas del corazón obligan a revisarle los riñones más seguido. No se las quites por tu cuenta: pídele a tu veterinario que le revise los riñones cada cierto tiempo.
SI TU PERRITO YA SE FUE
Muchos nos escribieron que su perrito se fue por esto. No te culpes: esta enfermedad se esconde muy bien, hasta de los dueños más atentos. Lo que sabes hoy puede ayudar a otro perrito.
La detección temprana es la única que cambia el pronóstico. Comparte esto, puede salvarle la vida a un perrito.
