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Estas razas de perro nacen para sufrir. No los compres

3 de noviembre de 2026 2 min de lectura Revisado por la médica veterinaria zootecnista Karla Gastélum. Última revisión: noviembre de 2026.
Estas razas de perro nacen para sufrir. No los compres

Pug, bulldog inglés y bulldog francés. Soy veterinaria y los veo llegar a consulta con la lengua morada, sin poder respirar, y la gente me dice que así roncan de tiernos. No es ternura: ese perro se está ahogando desde que nació.

Pásale esto por WhatsApp a quien esté pensando en comprar un perrito.

¿POR QUÉ SUFREN?

Porque alguien los crió para que tuvieran la cara aplastada, y mientras más aplastada, más caros se venden. Pero adentro de ese hocico chato va la misma nariz, el mismo paladar y la misma lengua de un perro normal, apretados en la mitad del espacio. Por eso roncan despiertos: no es que duerman rico, es que el aire no pasa.

Y no es solo el aire. Entre las arrugas se les queda la humedad y se les infecta la piel. Los ojos les quedan tan salidos que se les ulceran o se les salen con un golpe. A muchos se les tuerce la columna porque la cola de tirabuzón que te parece graciosa es una vértebra deformada. Y hay hembras que no pueden parir solas porque la cabeza del cachorro no cabe: nacen por cesárea.

El bulldog inglés tiene más del doble de probabilidades de enfermarse que otros perros. Y nada de eso se cura: nació así.

SI ESTÁS PENSANDO EN COMPRAR UNO

No lo compres. Cada perro que se vende es un cachorro más que van a criar igual.

Si te gusta cómo son de cariñosos y de tranquilos, esos perros existen con hocico normal: adopta un perro mestizo chaparrito, o busca una raza de compañía que respire bien.

Y nunca pagues más por uno “mini”, “exótico” o “de cara más plana”. Ese dinero paga exactamente el sufrimiento que te estoy describiendo.

SI YA TIENES UNO EN CASA

No es tu culpa, y tu perro te necesita a ti. Esto es lo que le ayuda:

Nunca lo saques a caminar con calor. Un perro así no puede enfriarse jadeando, y un paseo a mediodía lo puede matar por golpe de calor.

Usa arnés, nunca collar. Un jalón al cuello le cierra lo poco que le queda de garganta.

Mantenlo flaco. Cada kilo de más le cuesta aire.

Límpiale las arrugas todos los días con un paño húmedo y sécalas bien.

Si ronca muy fuerte, se cansa en dos cuadras o se desmaya, no lo dejes pasar: existe una cirugía que le abre las fosas nasales y le acorta el paladar, y le cambia la vida.

Y no lo cruces. Esterilízalo. Que el sufrimiento se termine con él.

Hay países en Europa donde ya está prohibido criar perros con el hocico así de chato. Nosotros podemos empezar por no comprarlos.

SÍGUEME. TODOS LOS DÍAS COMPARTO UN CONSEJO PARA TU PERRO.